lunes, 6 de febrero de 2012

PENSAMIENTO PARASHA YITRO


¿Eres de aquellos que piensan que sólo tú puedes hacer bien las cosas y por ello no te gusta delegar? Tal cosa es mucho más común de lo que nos podamos imaginar. Existen quienes, por la razón que sea, no son amigos de permitir que otras personas les ayuden a mitigar el esfuerzo que demandan sus tareas; lamentablemente esto no lleva a buen éxito la culminación de las cosas porque, como dice el popular adagio, "el que mucho abarca poco aprieta".
Cuando somos capaces de delegar estamos demostrando no sólo que no podemos hacerlo todo y que reconocemos la necesidad de ayuda, sino que además valoramos la capacidad de los demás, que muchas veces pueden hacer las cosas mejor que nosotros mismos. Mosheh atendió el consejo de su suegro, en cuanto a delegar tareas, sin que por ello tal cosa significara que estaba perdiendo autoridad.
Hoy en día existen muchísimos líderes que creen ver menguada su autoridad sólo porque están delegando algunas funciones. Esto es muy "peligroso", pues la concentración de poder impide que todo se pueda hacer adecuadamente. No olvidemos que hay sabiduría en la multitud de consejos y que no somos ni infalibles, ni este cuerpo corruptible es eterno. Es bueno decir que muchas veces el éxito de alguna tarea reside en el hecho mismo de delegar adecuadamente, lo que nos hace más humildes y menos egoístas.
No somos omnipotentes; por ello, que bueno sería que, en una muestra de humildad, fuésemos capaces de delegar aquello que no estamos en capacidad de realizar solos. Pero que ello no sea por pereza de hacer las cosas, sino porque en realidad no estamos en capacidad de hacerlas, al menos en el tiempo en que se requieren.
¿Quieres ser un líder excelente? Entiende que muchas veces tendrás que delegar; pero cuando lo hagas, hazlo bien.
Shalom!

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