jueves, 23 de febrero de 2012

MUJER VIRTUOSA TENÍA QUE SER


MUJER VIRTUOSA TENÍA QUE SER
PARASHA YITRO N°17 AÑO 5772


http://dabarqodesh.blogspot.com
A medida que vamos avanzando en el estudio de La Torá. Nuestro Padre Eterno nos va enseñando cosas tan maravillosas y hermosas. Que es imposible no conmoverse, emocionarse, estremecerse o sensibilizarse ante la Infinita Bondad de Nuestro Único Elohim.
Baruj Hashem / Bendito El Nombre. Cuán sublimes son Tus Palabras. Alegría, consuelo, fuerza, vida, justicia, veo en ellas. Con la oración que éste estudio sea de bendición para muchos. En su relación personal con el Eterno y en sus hogares Be shem Yeshúa Ha Mashíaj. Amén.
En la parashá / porción de ésta semana son muchos los temas en los que podemos profundizar, lo cual ya he hecho parcialmente. Para el tema que El Eterno se ha complacido que estudiemos. Vamos a comenzar por el primer mandamiento:
Shemot / Nombres / Éxodo
"Yo soy YHVH tu Elohim, quien los sacó de la tierra de Mitzrayim, fuera de la casa de esclavitud. Shemot / Éxodo 20:2.
Notemos que El Eterno se dirige primero en singular. “Yo soy YHVH tu Elohim”
Pero luego dice en plural… “quien los sacó…”
De ello podríamos deducir. Que Nuestro Elohim se dirige, a cada individuo en particular y luego, a toda la nación de Israel en general.
Entonces, el Israelita debe sentir, pensar y obrar, reflexionando siempre en el compromiso y el deber de cumplir los mitzvot / mandamientos basándose en la relación personal e íntima que cada uno tiene con El Eterno.
Ese mismo sentir, pensar y obrar, es el que permite reconocer a la Nación de Israel como un solo pueblo, con una identidad propia, exclusiva, inconfundible, que haga diferencia con las otras naciones, como muestra indiscutible de la aceptación de la voluntad de Nuestro Único Elohim.
Pero exactamente. ¿Quiénes escuchaban? ¿A quién del pueblo de Israel se dirigía El Eterno?
Regreso al verso anterior.
Moshé subió a Elohim, y YHVH lo llamó desde la montaña: "Aquí está lo que dirás a la casa de Ya'akov, que digan a los hijos de Israel: Shemot / Éxodo 19:3.
¿Qué nos quiere enseñar Nuestro Elohim al decirnos: "Aquí está lo que dirás a la casa de Ya'akov, que digan a los hijos de Israel:?
¡Qué maravilla!
Cuando El Eterno dice “Casa de Ya´akov”. Se está dirigiendo a las mujeres.
Cuando El Eterno dice “Hijos de Israel”. Se está dirigiendo a los hombres.
Entonces, nuestro Padre Amado se dirige primero a las mujeres y luego a los hombres. Y en orden de ideas, luego a cada individuo y por último a la nación.
Ahora bien, entendemos porque se dirige al Pueblo de Israel específicamente y generalmente, pero, ¿por qué Nuestro Padre Celestial hace ahora diferencia entre hombres y mujeres?
Una posible respuesta. Es que nuestro Padre Amado hace diferencia entre hombres y mujeres, es porque ambos perciben la voluntad del Eterno de manera distinta, ambos presentan limitaciones que solo son posibles de superar cuando los componentes de ambos vuelven a unirse para complementarse y desarrollarse, esta es la forma en que la mujer se convierte en ayuda idónea para él.
Recordemos que Nuestro Elohim nos cuenta en Bereshit / Génesis la creación de Adam, el primer hombre, al verlo solo, luego de dormirlo, separa a Java de él, al hacerlo muchas de las características de Adam pasan a Java.
Siendo que Adam y Java presentaban diferencias espirituales, físicas y emocionales evidentes, y  a pesar de que Adam fue creado del polvo y Java de su carne y sus huesos, ambos contienen por igual, imagen y semejanza de nuestro Abba Padre:
Así que Elohim creó al hombre; a la imagen de Elohim lo creó; macho y hembra El los creó. Bereshit / Génesis 1:27.
Por otra parte, El Eterno le entrega el primer mitzvot / mandamiento a Adam pero Java desobedece y Adam lo hace luego.
Este hecho es la evidencia más clara de las diferencias expuestas, y es la base para que El Eterno se dirija primero a las mujeres, dando a entender que no hay excusa para desobedecer por el argumento del orden en que se entregaron los mitzvot / mandamientos.
Otra posible respuesta, es que nuestro Padre Celestial realza el papel de la mujer frente al de los hombres, porque las mujeres proveen y ejercen un gran esfuerzo en la crianza de los hijos, y ahora le otorga un objetivo concreto frente a la educación en la Torá, es decir, la mujer se constituirá en la base fundamental en la formación judía.
Otra posible respuesta. Del por qué de las diferencias que hace Nuestro Elohim, es sencillamente por conceder un “Honor especial”, debido a las mujeres rectas que actuaron a través de la historia del Pueblo de Israel en especial a la salida de Mitzrayim / Egipto.
Ahora ya entendemos porque Shlomó Ha Melej (El rey Salomón) dijo en:
Mishlej / Proverbios 12: 4
Una esposa virtuosa es corona para su esposo;
Mishlej / Proverbios 31: 10 a 31
“¿Quién puede encontrar una mujer virtuosa? Porque tal es más valiosa que piedras preciosas.”
“Una mujer buena es un don para su esposo”
“Quien no tiene una mujer, no tiene bien, no tiene alegría, no tiene sostén, no tiene bendición, no tiene paz”
El Eterno le ordena a Moshé entregar los lineamientos generales o la base de los Mitzvot / mandamientos a la mujer y los detalles a los hombres.
Algunas fuentes nos señalan que El Eterno entrega la esencia de la Torá a la mujer porque su religiosidad es más evidente. 
Los detalles por el contrario, requerirán más estudio y profundización, de allí que éstos sean entregados a los hombres.
Cuando nuestro Padre Celestial creó al hombre, lo hizo más inclinado hacia la razón, al crear a la mujer la hizo más sensible. El objetivo de nuestro Creador era que en la mujer, el intelecto no se superpusiera a la personalidad debilitando la fe, para el hombre su intelecto le ayudaría a encontrar su fe.
¡Hermoso!
De acuerdo con la Guemará. Las mujeres están exentas del estudio de la Torá, esto se debe a que la esencia que fue entregada, es suficiente y le sirve como herramienta al enfrentarse a las obligaciones que tiene como madre.
La Torá se encuentra impregnada de manera natural en la mujer. La mujer con un solo vistazo comprende lo que necesita aplicar.
En lo referente a las leyes concernientes a shabat o kashrut o cualquier otra. Una simple explicación basta para comprender el contenido de la Torá en la práctica diaria.
Nuestro Padre en Su Sabiduría sabía que el obligar a la mujer implicaría mucha más presión y responsabilidad de la que podría enfrentar, por ello le da la opción a la mujer de elegir entre estudiar o no.
Un ejemplo claro lo podemos ver en nuestra cotidianidad. Si tuviéramos que asistir a la Yeshiva / Sinagoga / Lugar de estudio dos veces al día como mínimo, nuestras funciones en el hogar se verían afectadas y el compromiso de transmitirle a nuestros hijos las bases de la Torá se complicarían por la presión de tener tantas responsabilidades.
Esto no quiere decir que si alguna mujer desea estudiar Torá no pueda hacerlo. Si una mujer observa que el estudio la acerca más a su relación personal con la voluntad de nuestro Creador, debe hacerlo.  
Algunos maestros explican que cuando la mujer dice: “Bendito eres tu YHVH mi Elohim que me hiciste según tu voluntad”, está expresando una mayor sintonía con nuestro Creador, por ello también observan menos preceptos, ya que a la mujer se le facilita corregir sus fallas.
Hoy en día las múltiples obligaciones que el mundo occidental le ha impuesto a la mujer, entre ellas, la crianza exclusiva de los hijos (madres solteras). Es un excelente argumento para que la mujer decida estudiar Torá, de manera, que pueda enseñar a sus pequeños y conociendo esa inteligencia intuitiva que adorna a la mujer, muy probablemente tendrá éxito.
Así que no tendríamos porque hacer diferencias, salvo las que nuestro Hacedor ya ha hecho.
El Eterno lo hizo así, adelantándose en el tiempo, a una época de crisis e infinidad de ocupaciones.
Como resultado, la mujer que estudia o profundice en la Torá, lo hará solamente como complemento del bien y la felicidad que el Eterno le concede a toda la nación de Israel, por cumplir ésta mitzvá / mandamiento.
Por donde miremos es obvio el valor que El Eterno le da a la mujer.
Está claro entonces, que El Eterno se dirige a la mujer en una manera especial y aunque exista igualdad en cuanto a la imagen y semejanza, la esencia de la Torá fue entregada en primer lugar a la mujer.
La mujer es tan importante para los planes del Eterno como lo es el hombre, pero desde la creación hizo a la mujer de un material más puro. De la “costilla de Adam”. Por ello, la mujer expresa toda su esencia, al entender de donde viene y comprender su verdadero valor.
De igual manera, cuando el hombre estudia Torá comprende el valor de la mujer, equilibrando la fuerza intelectual y emocional de todo el Pueblo de Israel.
¡Es inevitable! ¡Es maravilloso! nuestro Creador vio la necesidad de hacerlo así.
“¡Mujer virtuosa tenías que ser!”
La pertenencia de la Torá es de Todo Israel. Cuando leemos en singular, plural o con un género específico y nos preguntamos ¿A quién se dirigía específicamente nuestro Creador?
Sabemos ahora. Que se dirigía a toda una nación, tanto mujeres, como hombres, desde su interior hacia la experiencia como nación. 
Frente a ello, todos al unísono proclamamos “Naase Venishma”/ Haremos y escucharemos. ¡Sin chistar!
Es la única forma en que nos apoyaremos para cumplir con los deseos de nuestro Abba Padre y elevar cantos y alabanzas a YHVH nuestro Único Elohim. 
Shabat Shalom!



viernes, 17 de febrero de 2012

PERLA DE SABIDURÍA



PERLA DE SABIDURÍA
Rabino 'Eliyahu Ben Abraham
El Salmos 53:2 se refiere a que el Creador de los cielos miró a los hijos de los hombres para ver si había algún entendido que buscara de Di-s. ¿Estos hijos de los hombres son los mismos que decir "hijos de Di-s"? Los hijos de Di-s, ¿No son aquellos que caminan junto a él cumpliendo así sus mitzvoth (mandamientos)? ¿O todos son hijos de los hombres, de los cuales no hay ni siquiera uno bueno?
RESPUESTA: EXISTEN LOS “HIJOS DE LOS HOMBRES” Y “LOS HIJOS DEL ETERNO”.
¿Quiénes son los hijos de los hombres? Los que viven de acuerdo a sus propios deseos, en el Sefer/Libro de Bereshit/Génesis, en el Perek/capítulo 6 y Pasuk/verso 2, está escrito: Vieron los hijos del Eterno que las hijas de los hombres,....
En el Sefer/Libro de Hillel/Marcos está escrito en: 3.28; Los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, por lo tanto, en el Sefer/Libro de Tehilim/Salmos 53.2, cuando se refiere a los hijos de los hombres, se refiere a los que no tienen temor de HaShem/El nombre, o del Eterno, por consiguiente cuando nos referimos a hijos de los hombres a todos lo que no han encontrado el camino de la Emet/verdad, esto es, la Torah.
Ahora ¿Quiénes son los hijos del Eterno? Está escrito en el Sefer de Yohanan/Juan 1. 12. A todos los que le recibieron les dio el poder de ser hechos los hijos del Eterno, en otras versiones dicen: Les dio el derecho de ser hijos, en otras, les dio el derecho de llegar a ser, por consiguiente, todo aquel que escucha la Torah está empezando a ser formado “hijo de HaShem”, no que ya sea hijo, sino dice: Que llegue a ser hijo, o que llegue a ser formado hijo. Un hijo del hombre entonces, para llegar a ser hijo del Eterno, tiene que ser formado, para llegar a ser, no que ya sea.
En lo que se refiere el texto, en un sentido más profundo de conocimiento, es a los hijos de Yisrael que se perdieron, según Oseas capítulo 1, y que ahora por medio de Yahshuah, vienen a ser formados los hijos de HaShem, porque en nuestra sagrada Torah, a los que se les llama hijos de HaShem, es a Yisrael Shemot/Éxodo 4.22.
Shalom Ubraja (Paz y bendición)




martes, 14 de febrero de 2012

ÉTICA PARA LOS HIJOS DE ISRAEL


CONOCIENDO AL MESÍAS POR LAS RAÍCES HEBREAS
(MI PUEBLO NO AVANZA POR FALTA DE CONOCIMIENTO… OSEAS 4:6)
ÉTICA PARA LOS HIJOS DE ISRAEL
Antes de empezar con este estudio, debemos recordar que el tema sobre Ética para los hijos de Israel, nos incluye a nosotros los que veníamos en el Olivo Silvestre (figura del paganismo, idolatría, sin La Ley de Dios), pero que ahora al haber aceptado a Yeshua Ha Mashíaj como nuestro Salvador y Señor y por eso haber sido perdonados por el Padre, fuimos injertados en el Olivo Natural (figura de Israel) y por esa razón ya no somos gentiles sino israelitas. Carta de Rav Shaúl a los creyentes en Italia (Romanos) 11:12,17,25,26; La Epístola del Apóstol Pablo a los Efesios 2:11-22, Versión Textual Hebraica.
Cada hombre nace igual delante de HaShem y todos son escogidos para diferentes funciones y roles a fin de cumplir los propósitos eternos de nuestro Dios quien bendito por los siglos.
Aunque cada hombre es igual en dignidad, cada uno es diferente en temperamento, carácter y personalidad, además de diferente en llamamiento. Por eso debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Este es el segundo más grande mandamiento de la Toráh, según fue explicado por nuestro Adón y Salvador, nuestro Rebe Yeshua Ha Mashíaj, quien afirmó: “Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos cuelga toda la Toráh y los Profetas”. Leer Mattityahu (Mateo) 22:36-40, Versión Textual Hebraica. Recordemos que el primero y más grande mandamiento es: Oye Israel, YHWH nuestro Dios, YHWH uno es. Amarás a YHWH tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus posesiones. Devarim (Deuteronomio) 6:4,5
Así pues, el fundamento de la Tanáj (Torá, Profetas, Escritos y Código Real, llamado incorrectamente Nuevo Testamento), está en función de una relación correcta con HaShem (amar a Dios sobre todas las cosas) y en una relación correcta con nuestro prójimo (amarlo como a nosotros mismos). No debemos amar a nuestro prójimo más que a nosotros, ni menos, sino como a nosotros mismos. Este es el camino de nuestra responsabilidad.
El que no ama a su prójimo, a quien ve con sus ojos, tampoco puede amar a HaShem a quien no puede ver, porque si al que vemos y que es imagen de HaShem no amamos, ¿Cómo amaremos a quien no vemos? El que no ama a su hermano, no ha conocido al Único Dios Verdadero, que se nos ha manifestado a través de Su Hijo Yeshua Ha Mashíaj. YHVH, nuestro Elohim es amor. Si nos amamos unos a otros, la Shekináh del Eterno se hará evidente entre nosotros, como está escrito: “Mirad cuan hermoso es habitar los hermanos juntos en armonía... porque allí envía HaShem bendición y vida eterna”. Tehilim (Salmos) 133.
Por lo tanto, el que permanece en amor, permanece en HaShem. Si un hijo de Israel dice: Yo amo a HaShem, pero aborrece a su hermano, es mentiroso y la verdad no está en él. Nosotros hemos recibido de nuestro Rebe (Maestro) Yeshua Ha Mashíaj, esta instrucción: El que ama a HaShem, que ame también a su hermano. El que dice que está en luz y desprecia a su hermano, está todavía en tinieblas, pero el que ama a su hermano, permanece en luz y no tropezará.
A partir de la transgresión de Adán (Adam) y Eva (Java), dentro de cada ser humano hay dos fuerzas que operan diametralmente. Una fuerza lo empuja hacia la luz, otra hacia las tinieblas. Un impulso lo llama hacia el bien y otro hacia el mal. Un impulso lo inclina al pecado, otro a la santidad. Un impulso lo empuja hacia la santificación del Nombre y otro a su profanación. Aquellos que obedecen su impulso malo, profanan el Nombre del Eterno. Aquellos que resisten el impulso malo y obedecen al bueno, lo santifican.
¿De dónde sacaremos la fuerza necesaria para echar el poder del impulso maligno y en cambio obedecer al buen impulso? Será la responsabilidad de todo hijo de Israel buscar el nuevo corazón prometido a nuestros padres para que seamos lavados con agua pura y operados del corazón, para que nos sea quitado el corazón de piedra y en su lugar nos sea dado un corazón de carne que por naturaleza santifique, ame y tema el Nombre del Eterno, como está escrito: “Derramaré sobre vosotros agua limpia y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias y quitaré el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Y derramaré sobre vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis mandamientos y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra”. Yejezkel (Ezequiel) 36:25-27.
Hay dos tipos de obediencia: la obediencia del deber y la obediencia de la nueva creación. La obediencia del deber es la que dice: “el que hiciere estas cosas, vivirá en ellas”. Vayikrá/Levítico 18:5. La obediencia de la nueva creación es la que dice: “Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón para que la cumplas”. Devarim/Deuteronomio 30:14. Ambas serán buscadas por los hijos de Israel, la primera para que nos vaya bien aquí y seamos de larga vida en esta tierra. La segunda, para entrar en el Olam Haba (el mundo por venir). La primera nos fue testificada por Moshé y los profetas. La segunda nos fue hecha posible por Yeshua Ha Mashíaj. El que vive en la obediencia del deber, deberá procurar la obediencia por nueva creación; el que experimenta la nueva creación, deberá procurar la obediencia del deber. Ambas vienen juntas y son inseparables.
La Toráh (La Ley dada a Moshé de parte del Eterno para guiar a Israel) nos fue dada para que aprendamos a vivir en la justicia aceptable que garantiza prosperidad y bendición en esta edad presente y nos salva de la muerte postrera, Yeshua Ha Mashíaj nos fue enviado para que podamos experimentar la justicia legal de HaShem, para que podamos participar de la resurrección y tengamos entrada en el Maljut Jashamayim (Reino de los Cielos). Yojanán (Juan) 6:39,40. Es responsabilidad de todo hijo de Israel creer con perfecta fe en Yahoshua ben Yosef (Yeshua) como el Mesías anunciado por Moshé (Moisés) y esperar de los cielos su revelación como Mashíaj ben David (el Mesías hijo de David). Creer en Yahoshua (Yeshua) ben Yosef como Mashíaj, significa aceptar el testimonio que el Padre nos ha dado acerca de su identidad, seguir las instrucciones que Mashíaj mismo nos ha trasmitido y confiar en el perdón permanente de nuestros pecados que el Padre nos ha concedido por medio de Su Hijo Yeshua Ha Mashíaj. Metafóricamente esto es “comer la carne del hijo del hombre y beber su sangre”. Yojanán (Juan) 6:53-55. Siendo que el “alma en la sangre está”. Vayikrá (Levítico) 17:10-14, el soplo de vida de HaShem - que engendró el nefesh (el alma) de Mashíaj - está en Yahoshua (Yeshua). Por lo tanto, “beber su sangre” simbólicamente representa apropiarnos de la vida de HaShem que fue infundida en el alma de Mashíaj para darnos entrada en el Maljut Jashamayim (Reino de los Cielos).
Todo hijo de Israel batalla cada día contra las inclinaciones perversas de su naturaleza caída. Muchas veces es la cólera o el orgullo o la avaricia, o el amor al dinero y otras muchas debilidades más. En ocasiones disfruta de un profundo sentido de control, humildad, generosidad y desprendimiento, pero siempre invadido por el poder de la concupiscencia que está dentro de nosotros. ¿Cuál es el camino correcto? La manera de tratar esta profunda experiencia humana que afecta a todos por igual es doble: Primero desde nuestra perspectiva humana. Segundo, desde la perspectiva de HaShem. En otras palabras, tenemos una responsabilidad que asumir y una confianza que experimentar.
LO QUE ES NUESTRA RESPONSABILIDAD
En términos de responsabilidad, como hemos visto, es el deber de todo hijo de Israel poner por obra las ordenanzas y estatutos que HaShem nos ha dado, porque “haciéndolos, viviremos en ellos”, según nos ha sido prometido. Mientras más obedezcamos los mandamientos, más oportunidad tendremos de vencer con el bien el mal. Además de esto debemos procurar, como nos han enseñado nuestros mayores que siempre hay que seguir el camino intermedio cuando es apropiado. Llamamos “camino intermedio” al que resulta cuando evitamos los extremos. Por ejemplo: No podemos “revolcarnos” con el mundo, pero tampoco “aislarnos del mundo”. En el primer caso tendremos alguien que nos oirá pero no tendremos nada que decir. En el segundo caso tendremos algo que decir, pero nadie nos escuchará. Así pues, si descubres que tu debilidad es el orgullo, entonces no te vayas al otro extremo de vivir como una persona indigna, porque no lo eres. Deberás procurar el camino del medio, es decir, ni teniendo más alto concepto de ti, ni teniendo un concepto bajo de ti, sino la cordura, el camino intermedio. Rav Shaul (Pablo) nos decía que desechando los extremos, debemos conformarnos “a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”. Carta de Rav Shaul a los Creyentes en Italia (Romanos) 12:3.
El camino intermedio es el camino de HaShem, como ha sido dicho de Avraham: “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de ti, que guarden el camino de HaShem, haciendo justicia y juicio...”. Bereshit (Génesis) 18:19. Justicia y Juicio nos sugieren la idea de una balanza que evita los extremos para buscar el camino de la justicia que es el centro, la vía intermedia, la vía de HaShem. Así por ejemplo, si un hijo de Israel es débil en relación con la avaricia, no deberá irse al otro extremo y despilfarrarlo todo, sino buscar la vía intermedia que es la de dar todo lo que pueda y ahorrar todo lo que pueda. Es decir, dar generosamente cuando la causa es digna y guardar responsablemente para tener cuando haya escasez. Si un hijo de Israel es débil por la intemperancia en relación con la comida, y siempre quiere vivir comiendo, no deberá irse al otro extremo y vivir en una dieta tan estricta que destruya su cuerpo, sino buscar la vía intermedia, es decir, la templanza, aprendiendo a “comer para vivir”, no “vivir para comer” o “morirse por no comer”. Así está escrito: “El hombre justo come hasta saciar su alma”. Mishlei (Proverbios) 13:25. Después que está satisfecho, no debe comer más, para evitar ser arrastrado por la glotonería. Salirse de aquí es irse a los extremos que son siempre peligrosos.
Los hijos de Israel que viven en los extremos tienen su alma enferma y deberán buscar medicina para su mal. Esta medicina está en la Tanáj (Torá, Profetas, Escritos y Código Real, llamado incorrectamente Nuevo Testamento), como nos ha sido dicho: que sus mandamientos, ordenanzas, son “medicina para todo el cuerpo” Mishlei (Proverbios) 4:22, y como se nos ha prometido: “He aquí yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré...”. Yermiyahu (Jeremías) 33:6. Por lo tanto deberás buscar siempre el camino de HaShem, la vía del Dios de Israel, el que evita los extremos. Sin embargo, es posible que para hallar el camino intermedio tengas que irte por un tiempo a un extremo. Muchas veces HaShem nos coloca en una posición de mucho sufrimiento para que seamos perfeccionados. Considera el caso de Yeshua Ha Mashíaj de quien se dice: “Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen”. Carta a los Judíos (Hebreos) 5:8,9.
Así por ejemplo, si un hijo de Israel es dado a hablar mucho, corre el riesgo de pecar con su boca pues ha sido dicho que: “En las muchas palabras no falta el pecado”. Mishlei (Proverbios) 10:19. Pero al mismo tiempo, no deberás ser mudo. Entonces, el camino intermedio será el de la prudencia en el lenguaje. Esto te permitirá saber cuándo hablar y cuándo callar. Un hijo de Israel procurará siempre hablar de lo que edifique, de lo que promueva la santificación del Nombre del Eterno, las buenas obras y las cosas dignas de la vida. En esto debemos seguir las instrucciones de Yeshua Ha Mashíaj, quien nunca habló palabras ociosas, sino solamente las relacionadas con la misión que le fue encomendada. Incluso en muchas ocasiones calló y no habló palabra. ¿Quieres evitar la necedad? Habla poco pero sustancioso. Dice en Eclesiastés 5:3: “de la multitud de las palabras viene la voz del necio”.
Un hijo de Israel debe evitar el exceso de las palabras aun en su tiempo de oración. Yeshua Ha Mashíaj dijo que este era el camino de los gentiles, que usaban mucha palabrería en sus oraciones (Mattityahu/Mateo 6:7), pensando que así serán escuchados. Pero a los hijos de Israel se nos ha enseñado diferente, pues ya ha sido dicho que: “Cuando fueres a la casa de HaShem, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras”. (Eclesiastés 5:1,2) es decir, que tus palabras tengan el contenido de la sabiduría de los hijos, no la palabrería de los necios.
Un hijo de Israel evitará todo tipo de lenguaje adulón y zalamero, evitando siempre el pecado de la hipocresía. Debes ser limpio y transparente, sin doble cara. Cuida tu corazón, pues lo que piensa tu corazón es lo que hablará tu boca.
No está permitido a un hijo de Israel vender cosas defectuosas a sabiendas y proferir con tus labios palabras de estímulo para que el otro la adquiera. Eso es manipulación. No debes decir nada que engañe a tu prójimo, sino que debes usar un lenguaje íntegro, puro, que proviene de un corazón limpio y temeroso de HaShem. “Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal”. Mishlei (Proverbios) 4:26,27.
Un hijo de Israel evitará el chisme y el entremeterse en lo que no le importa. Conocerá las leyes apropiadas para evitar Lashón Jará (lengua maligna) “pues la lengua mentirosa es abominación a HaShem”. Mishlei (Proverbios) 6:14-17. Por otro lado, un hijo de Israel no deberá buscar la alabanza de los hombres, ni anhelar el aplauso de sus compañeros, ni mostrar a otros su sabiduría o su piedad. Tampoco hará conocer cuando ayuna o cuando esta triste, pues ha aprendido a refugiarse debajo de las alas del Altísimo.
Así pues, la vía intermedia, la que evita los extremos, el camino de la moderación y la templanza deberá ser siempre el camino de los hijos de Israel. El Rey Salomón nos enseñó diciendo: “No seas demasiado justo ni sabio con exceso; ¿por qué habrás de destruirte?”. Eclesiastés 7:16. Ser demasiado justo nos puede llevar al extremo del legalismo. Ser demasiado sabio nos puede llevar al extremo de la jactancia. El legalismo y la jactancia son grandes asesinos del alma. Evítalos, no dejes que penetren dentro de tus murallas.
Debemos abstenernos solamente de las cosas que la Toráh y Yeshua Ha Mashíaj nos han dicho que nos abstengamos. Por ejemplo, cuando trabajes, no lo harás simplemente pensando en acumular mucho dinero hasta llenar tus propios alfolíes, sino teniendo en mente que esa es la manera como adquieres las cosas necesarias para una vida digna: sustento, abrigo, una casa, una familia y otros deseos de tu corazón que no te quiten la paz. Teniendo estas cosas deberás estar contento, porque “el amor al dinero es raíz de todos los males”, han dicho los sabios de nuestro pueblo, Primera Epístola del Apóstol Pablo a Timoteo 6:8-10. Observa que no es malo el dinero sino “el amor al dinero”. Esto evitarás.
Al comer y beber tendrás en tu mente el por qué lo haces, ya que es para mantener la salud de tu cuerpo y de los órganos y miembros de tu tabernáculo terrenal. Cuando aprendas a hacerlo así, no vivirás comiendo lo que desee tu paladar, sino que aprenderás a comer lo que conviene, lo que es provechoso para tu cuerpo, evitando la comida que te daña el cuerpo. Recuerda que Rav Shaúl (Apóstol Pablo) nos ha enseñado que “todo lo que HaShem creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado”. Primera Epístola del Apóstol Pablo a Timoteo 4:4. ¿Qué es lo que Dios creó que no debemos desechar en nuestra comida? Lo que la Palabra de Dios ha santificado, es decir, lo que la Toráh ha apartado para los hijos de Israel. Nada de eso que HaShem ha creado para sus hijos es de desechar, pero debemos participar de ello con acción de gracias y con medida.
Aléjate de todo lo que daña el cuerpo, pues cuando te enfermas no puedes hacer apropiadamente las obras de HaShem ni atender bien tus negocios y tu familia. La mayor parte de las enfermedades que los hombres padecen no se deben sino a los alimentos dañinos o al comer sin medida, aunque sean alimentos provechosos. Qué comemos y cuánto comemos son dos aspectos importantes que debemos tener en cuenta todos los creyentes en Yeshua que tomamos en serio la santidad del cuerpo humano. Hay alimentos permitidos y no permitidos dados por el Eterno a Su pueblo. Entendemos con ello que no todo lo que el Eterno creó, es comestible, aunque para Él todo es bueno para lo que Él lo hizo. Aún antes de Génesis 3 hubo un árbol cuyo fruto estaba prohibido. Después de Génesis 3, todo indica que hubo un cambio radical en las fuentes de alimentación para el hombre, lo cual incluyó la comida de origen animal aunque con algunas restricciones. En Vayikrá (Levítico) 11 leemos las características que deben reunir las carnes aptas para nuestro consumo. También se nos explican ciertas marcas que descalifican a algunos animales como fuente de alimentación para los hijos de Israel. Leer Vayikrá (Levítico) 11:3, 10, 20, 21, 27, 41, 42. Nada tiene que ver el comer o dejar de comer algo, con la salvación de nuestra alma, la cual viene únicamente a través de Yeshua el Mesías, pero la comida permitida por el Eterno es para beneficio a nuestro cuerpo y al mismo tiempo el cumplir esto, es para agradar al Eterno con nuestra obediencia a sus mandamientos y ordenanzas. Nuestro Adón Yeshua Ha Mashíaj decía: “Por eso me ama el Padre, porque yo siempre hago lo que le agrada”.
Como podemos apreciar, un hijo de Israel respetuoso de los mandamientos y ordenanzas dadas por el Eterno en la Tanáj (Torá, Profetas, Escritos y Código Real, llamado incorrectamente Nuevo Testamento), no solamente se reconoce por su sabiduría y valores morales, sino también por sus actos más sencillos como el del lenguaje limpio, su manera de alimentarse, asearse y vestirse, así como la manera pulcra y santa en que conduce su hogar y sus negocios en la vida.
Si cuando hablas sobre la Toráh y sobre nuestro Adón Yeshua Ha Mashíaj te escuchan y notas que lo que dices está haciendo bien y santificando el Nombre del Eterno, sigue instruyendo. De lo contrario calla. Mashíaj dijo: “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos”. ¿Quién es un perro? ¿Quiénes son los cerdos? Aquellos que no quieren saber nada de Las Escrituras ni buscan el camino de la obediencia, sino que tienen su delicia en el pecado y se olvidan de las leyes de HaShem.
Solamente por medio de la decisión de obedecer los mandamientos (según nos apliquen), aprenderemos el camino de HaShem en el cual vivieron nuestros padres Avraham, Yitzjak y Yaakov.

MÍA ES LA VENGANZA, YO DARÉ EL PAGO DICE EL SEÑOR


(MI PUEBLO NO AVANZA POR FALTA DE CONOCIMIENTO… OSEAS 4:6)
MÍA ES LA VENGANZA, YO DARÉ EL PAGO DICE EL SEÑOR
Leyendo en el libro de Bemidbar (Números) en el capítulo 16, encontramos que este es uno de los pasajes más tristes de toda la Torá, pues trata con la rebelión de los hijos de Coré o Koraj.  La lección de la murmuración de Miriam y Aarón y lo que costó a ambos y por extensión, a todo el pueblo de Israel que estuvo detenido en su marcha por una semana completa, no fue aprendida. Coré, uno de los líderes de Israel y primo de Moisés, logró congregar alrededor de sí unos 250 varones de la tribu de Rubén y se levantaron contra Moisés.
Además de ser sacerdotes pertenecientes a la tribu de Leví, los hijos de Coré querían ser líderes co-iguales a Moshé (Moisés), a quien comenzaban a descalificar ante el pueblo, murmurando que se enseñoreaba sobre Israel y que no había cumplido su promesa de introducirlos en la tierra prometida. Y murmuraban también contra Aarón. Moisés ordena traerlos delante del Tabernáculo y esperar que el Eterno tomara juicio sobre la rebelión que ya había juntado a muchos de entre el pueblo. La ira del Señor se manifestó y a no ser por la intercesión de Moisés, toda la congregación de Israel habría perecido en aquél día. En todo caso, la tierra tembló y todos los que participaron de este otro intento de golpe de estado contra Moisés, perecieron al instante sepultados debajo de un alud de polvo que los enterró vivos en medio del desierto. En adición, salió fuego del Tabernáculo que consumió a los 250 varones que habían promovido la sedición entre el pueblo.
Finalmente, el Eterno hizo que todos los príncipes de las tribus de Israel, trajeran cada uno su vara al Tabernáculo de reunión juntamente con la vara de Aarón. Al día siguiente, todas las varas siguieron iguales, pero la vara de Aarón reverdeció y no solamente reverdeció sino que había echado flores y arrojado renuevos y producido almendras. Entonces YHWH, el Di-s de Israel, bendito sea, ordenó que esta vara de Aarón que reverdeció y floreció y echó frutos, fuera guardada como testimonio, junto a la Torá, en el Arca del Pacto. (Bemidbar/Números 17:1-9)
A este capítulo se refiere Yeshua cuando habla en el libro de Meir (Marcos) 8:34 basado en las raíces hebreas: “Si alguno quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su vara y sígame”. El Señor no habla de tomar la cruz, pues esa muerte ya la pagó por nosotros. Él nos dice que tomemos la vara, el poder, la llenura de su Espíritu y lo sigamos.
¿Cuáles son las enseñanzas que tiene este estudio de Números 16, para cada uno de nosotros, después de 4,000 años de haberse escrito por Moisés? Muchas, por supuesto, porque la Torá del Señor no envejece, siempre es nueva y siempre es relevante y como ha dicho el rabí Shaúl (Apóstol Pablo), “Las cosas que se escribieron antes para nuestra enseñanza se escribieron...” (Carta de Rav Shaúl a los Creyentes en Italia/Romanos 15:4). De entre las muchas enseñanzas de este estudio, destacamos solamente dos:
1. EL REINO DE YHWH, DI-S DE ISRAEL, SE ESTABLECE SOBRE LA BASE DE SU AUTORIDAD COMO SEÑOR DEL UNIVERSO.
La autoridad del Señor no debe ser desafiada por sus hijos. Tampoco las autoridades puestas por el Señor. El Apóstol Pablo afirma, que quien se opone a la autoridad al Señor se opone, porque las autoridades han sido puestas por el propio Señor. Tarde o temprano, los rebeldes serán castigados y los que levantan sus murmuraciones contra los siervos de Di-s serán traídos a cuentas por el Señor. Si queremos establecer el Reino de Di-s, tendrá que hacerse con hombres y mujeres con temor a YHWH, Di-s de Israel, que se sujetan al Rey de Israel y a las autoridades por Él delegadas. Mientras no aprendas a sujetarte a las autoridades establecidas por Adonai, no estarás en condiciones de ser usado por Él en ningún ministerio. El Señor no respaldará nada de lo que hacemos si dentro de nosotros hay un corazón rebelde y murmurador.
2. LA INTERCESIÓN, CUANDO ES AUTÉNTICA, CAMBIA EL CURSO DE LOS ACONTECIMIENTOS
El Eterno estaba dispuesto a destruir toda la congregación de Israel de en medio del desierto, a no ser por la intercesión del propio Moisés. Ciertamente que hubo juicio; y que hubo disciplina, pero la intercesión salvó a Israel de ser desechado completamente. Esto nos muestra el poder de la oración. Cuando oramos, aun cuando seamos los ofendidos, cuando intercedemos de todo corazón, el Señor nos escuchará y tendrá misericordia aún de nuestros enemigos. Pero para que el Señor escuche, nuestros corazones no pueden estar cargados de resentimientos, odios, celos, envidias y deseos de venganza. El líder Moisés fue el ofendido no el ofensor, sin embargo, la intercesión del ofendido, con un corazón limpio delante del Señor, cambió el curso de las acciones y aunque vino juicio y disciplina, todo el pueblo de Israel fue salvo por la oración de un hombre que no dejó penetrar en su alma el veneno de la revancha y la venganza.
Sólo con hombres y mujeres de corazón transparente y libre de raíces de amargura, podrá YHWH, Di-s de Israel, escuchar desde el cielo e intervenir en los acontecimientos de nuestras vidas y darnos la bendición de Su respaldo y Su victoria.
En resumen, esta enseñanza nos está enviando un mensaje muy claro a cada uno de nosotros, a los cuales nos ha alcanzado el fin de este siglo: sujeción total al Señor y limpieza de corazón, a pesar de las ofensas de los enemigos y de los amigos que no tengan la visión suficiente para percibir la acción del Señor en medio de la historia. Cuando permitimos que las ofensas de otros se transformen en resentimientos internos de nuestros propios sentimientos, tendremos la tendencia a tomar las cosas por nosotros mismos y dejar que el “yo” carnal se imponga sobre el Gran Yo Soy que mora en nosotros por su Espíritu y que es quien debe controlarnos todo el tiempo.
Es imposible evitar ser ofendidos, es imposible evitar que otros hablen mentiras contra nosotros, pero cuando ese momento o circunstancia llega, debemos reaccionar en el poder del Espíritu, porque en definitiva no es contra ti, sino contra Aquél que te ha puesto en el lugar y en el ministerio que ahora ocupas, contra quien están murmurando. Pidamos al Eterno, nuestro Padre, un corazón limpio, un corazón puro, un corazón intercesor, un corazón perdonador, un corazón que no permita al veneno del odio y el resentimiento destruir nuestra visión, detener nuestro avance y desviarnos del camino para perder energías y tiempo que son indispensables para continuar hacia la meta que nos ha sido trazada.
¿Hay alguien que te ha ofendido? ¿Hay alguien que ha levantado murmuración contra ti? ¿Hay alguien que ha cuestionado o criticado tu liderazgo o ministerio? Perdona, intercede, ruega, que el Señor te defenderá y traerá a luz tu justicia, y tu derecho mostrará como el mediodía.
Dejemos el resto en las manos de Aquél que llama y defiende, afirma y protege, porque ha dicho:
“Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor”
(Deuteronomio 32:35)

TRAGEDIA, TERREMOTO, TSUNAMI Y LA AMENAZA NUCLEAR DE JAPÓN EN LA TORÁ. El inicio de la llegada del Mashiaj



En la publicación llamada "Hakería vehakedushá" (La invocación y la santidad) del mes de Tamuz de 1944 que como es sabido era editada bajo la supervisión del Rebe Raiatz (Sexto Rebe de Lubavitch), fue escrito un artículo con la autoría de G. Zarji, sobre el capítulo de Tehilim (Salmos) 93 sobre un gran maremoto o tsunami que sucederá antes de la Redención revelando el poder Divino y sirviendo como señal de inicio de la Redención verdadera y completa. El artículo está basado en Midrashim y palabras de nuestros sabios de bendita memoria.  


A partir de aquí una traducción libre sobre algunas de sus partes más importantes y una imagen de la publicación.
Este capítulo de Tehilim fue compuesto por el Rey David, "el cantante Divino" sobre los días del Mashiaj y está insinuado en él, de forma muy sintética los sucesos que acontecerán antes de la Redención. La idea central del capítulo es que los judíos que vivirán en áquel tiempo entenderán a través de estos acontecimientos que el exilio se terminó y el momento de la redención llegó.


Di-s reinará a través de que "vestirá". "Di-s es Rey. Se ha investido de grandeza, Di-s Se ha vestido, Se ha ceñido de fuerza, inclusive estableció el mundo firmemente para que no tiemble" En general, pensamos que el mundo se conduce de acuerdo a la naturaleza y olvidamos por completo que hay un Di-s que conduce a la naturaleza y solo cuando sucede algo sobrenatural como un diluvio, terremoto u otros fenómenos temibles, entonces recordamos que hay un conductor del mundo que gobierna la naturaleza, por ende dirán todos: "Di-s reina". Él desplaza la naturaleza a un costado y muestra su domino absoluto sobre ella. 


El Rey David continúa hablando sobre el tiempo en que Di-s se revelará con una "vestimenta" de poder y el mundo se concientizará y reconocerá que Él es el Rey. Y explica que esto sucederá en los días del Mashiaj antes de la redención pues Di-s ya se ha vestido y se ha ceñido de fuerza en el pasado: El "poder" es la Torá, y Di-s se ciñó con su fuerza en el momento de su entrega al pueblo de Israel sobre el monte de Sinaí, entonces hubo truenos y relámpagos tan fuertes que las naciones del mundo pensaron que el mundo se destruiría, solo un profeta, Bilam, les explicó que "Di-s le da fuerza a su pueblo", esta fuerza, era la Torá que Di-s estaba entregando a Israel que tiene en su poder construir mundos o destruirlos..... 

Por eso el Rey David dice que en la era Mesiánica, cuando Di-s sea "Rey" a través de su vestimenta de poder, Él no hará esto a través de una nueva vestimenta destinada a una nueva finalidad, sino será la vestimenta antigua de la entrega de la Torá. Di's se levantará para fortalecer la Torá en el mundo y así como su entrega aquella vez, estuvo acompañada con la demostración que Él es el dominador de la naturaleza, de la misma forma será la segunda vez, el proceso de recepción de la Torá estará colmado de imagénes de poder cuyo fin es: Que todo el mundo reciba la Torá. Pero agrega el rey David: "inclusive estableció el mundo firmemente para que no tiemble", muchos se equivocarán y pensarán que Di-s trae la destrucción al mundo y por ello dice "no tiemble", solo el pueblo judío y la Torá se enaltecerán otra vez.


"Firme es tu trono desde antaño, Tú has existido siempre". Ya antes de la creación del mundo, cuando Di-s estaba solo, preparaste el trono de tu reinado. El objetivo de la creación del mundo es para fortalecer la Torá e Israel, como dicen nuestros sabios de bendita memoria "por la Torá que es llamada Reshit (Inicio), se creó el mundo" y ya entonces se fijó que Hashem vendrá con una vestimenta de poder para fortalecer un lugar para la Torá, y producir la materialización de la profecía: "Y será Hashem rey sobre toda la tierra", a través de que todo el mundo conozca la Torá y la reciba a ella a través del pueblo de Israel.  


"Los ríos se han alzado, Di-s los ríos han alzado su voz, los ríos alzan su furioso oleaje", la explicación es que los ríos enaltecerán a Di-s, las aguas levantarán su voz, las aguas fortalecerán su tronar. El tronar y la erupción de las aguas enaltecerán a Di-s. El único significado es que Di-s se elevará a través de convulsionar las aguas antes de la redención y por esto todos comprenderán el enaltecimiento de Di-s. La conclusión es que la agitación de las aguas traerá grandes cambios al mundo. Por ejemplo ellos hundirán un país entero, o por lo menos un gran sector de él y esta tragedia de la naturaleza llevará a una reconversión del enfoque del ser humano. Simplemente verán el castigo Divino. Es factible que esta desgracia cambie el mapa político mundial, comenzando con una cadena de sucesos en este país hundido. 


Antes de la redención sucederá un gran cataclismo acuático que estremecerá al mundo por su magnitud, tan fuerte, que el mundo volverá a enaltecer a Di-s. Y así comprenderán el versículo que las aguas enaltecen a Di-s a través de su erupción y tronar.                                                                                                                                                  


"Más que el sonido de muchas aguas, que las poderosas rompientes del mar, es Di-s poderoso en las alturas". Los sonidos de las grandes aguas provocarán a los poderosos quebrarse, entonces Di-s será poderoso, pues las aguas agitadas anularán a los poderosos de la Tierra, imperios mundiales se desmembrarán por la fuerza del agua, entonces vendrá el reconocimiento humano, la aceptación de todos, del poder absoluto de Di-s en los cielos. 

"Tus testimonios son de lo más fidedignos, Tu morada resplandecerá de santidad. Di-s para siempre". El rey David culmina el Salmo con una descripción del mundo luego que la humanidad reconozca el reinado de Di-s. El mundo en su totalidad dirá que las palabras de los profetas en relación a Di-s y su redención para Israel son totalmente correctas. Esto significa que en el tiempo de la redención completa será la realidad que Israel volverá a su tierra y retornará el Beit HaMikdash y su construcción, todas las naciones del mundo sentirán atracción de poder estudiar de cerca los caminos de Di-s. 


Además las naciones del mundo dirán: "Tu morada resplandecerá de Santidad", el Beit HaMikdash es acorde a la Santidad. Ella volverá y posará allí como en el pasado y también las naciones reconocerán esto. Y esta es la intención del rey David pues sin la concreción de todas estas profecías nadie podría afirmar que "Tus testimonios son de lo más fidedignos". Todas las palabras de los profetas se cumplirán con la máxima exactitud. Las naciones del mundo pedirán a Di's que descargue su revelación en el Beit HaMikdash por siempre y esto mostrará que la redención de Israel es completa, que las naciones no los molestará nunca más, hasta tanto, que ellas mismas pedirán a Di-s que manifieste su revelación en el Beit HaMikdash.

Es el estilo del Rey David, ser sintético en las palabras, poca cantidad pero contienen una gran calidad, este salmo abarca toda la temática de la redención. La víspera de la redención y los últimos momentos del exilio son el tema central del salmo, una gran estruendo de aguas que mostrará el poder Divino y tendrá toda la humanidad un cambio espiritual. Esta señal será la apertura de la redención completa y luego se enaltecerá en el mundo la gloria de Di-s, la Torá e Israel hasta el surgimiento de una paz verdadera en el mundo y el cumplimiento absoluto de las profecías, Amén, que así sea Su voluntad. 

LO ANTEDICHO EN LAS NOTICIAS:
El gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara, aseguró que el terremoto fue “un castigo divino” para lavar “el egoísmo de los japoneses”. 


Con estas declaraciones, el mandatario sacudió la opinión pública y levantó una molestia generalizada.


En conferencia de prensa, señaló que “la identidad del pueblo japonés se caracteriza por el egoísmo, estaría bien hacer buen uso de este tsunami para lavarlo y estoy convencido de que el cataclismo fue un castigo del cielo”.(Fuente: Agencias de noticias internacionales y los diarios de mayor circulación mundial)

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