miércoles, 23 de mayo de 2012

AMAD@


PERLAS DE SABIDURÍA

EL ALMA Y EL CUERPO











AMOR Y MATRIMONIO, UNA PERSPECTIVA KABALÍSTICA


Selección extraída de Anatomía del Alma
Hombre y mujer Él los creó.
Génesis 1:27
Enseña el Zohar que cada alma contiene características "masculinas" y "femeninas". Cuando llega el momento en que un alma determinada debe descender al mundo físico, ésta se separa y sus características se vuelven una "entidad dual", una parte masculina y la otra femenina. Este es el gran significado del matrimonio y de la unión marital: volver a juntar las "dos mitades" de un alma (ver Zohar III, 283b).
Así podemos comprender mejor una interesante enseñanza del Ari: cada una de las Diez Sefirot corresponde a uno de los Santos Nombres de Dios, cada uno de los cuales expresa un específico poder de Dios. 
El Santo Nombre que corresponde a Iesod es Shadai, que se traduce como, "¡Hay suficiente!". Este nombre implica que Dios tiene la capacidad absoluta para darle a cada persona todo lo que necesite. El Santo Nombre correspondiente a Maljut es Adonai, que connota "Señor", pues Él es el Señor del Universo y Rey de todo.
El versículo afirma (Génesis 35:11), "Yo soy El Shadai; fructificad y multiplicaos...". Expandiendo las letras del Santo Nombre ShaDaI (Shin, Dalet, Iud) se produce la letra Shin (Shin, Iud, Nun), la letra Dalet (Dalet, Lamed, Tav) y la letra Iud (Iud, Vav, Dalet). Si se eliminan las letras iniciales de cada una de ellas, nos quedan las "letras ocultas" Iud, Nun (cuyo valor es 60), Lamed, Tav (430) y Vav, Dalet (10). Estos valores de las letras suman 500.
Hemos indicado que el hombre tiene 248 miembros, mientras que la mujer tiene 252 miembros. La suma de los miembros de la entidad unificada formada al unir los dos individuos separados, el hombre y la mujer, es 500 (ver Baal HaTurim sobre Génesis 35:11). Dado que las relaciones maritales deben ser realizadas con recato, ocultas de la vista, estas "letras ocultas" (que no son pronunciadas) corresponden a la relación especial entre hombre y mujer, la que los une en santidad para que puedan procrear. Cuando la pareja reconoce la importancia del acto marital - la belleza e intimidad que existe en la unión de dos opuestos - se alcanza entonces la paz y el Reinado de Dios se establece más firmemente.
Iesod
El Ari habla de Or Iashar (Luz Directa) y de Or Jozer (Luz Refleja). Dios nos envía la abundancia que nos sustenta. Con ella vivimos y somos capaces de realizar buenas acciones. De manera recíproca, estas buenas acciones Le dan a Dios un cierto placer. Como un padre y una madre, Dios se alegra cuando Sus hijos "crecen" y se vuelven capaces de Imitarlo. Este es el najes (placer) que Él recibe de nuestras buenas acciones. Cuando buscamos emular a Dios, ello es considerado como si Le hubiésemos dado algo en retorno.
Enseña el Rebe Najmán:
El benefactor corresponde al aspecto masculino, mientras que el beneficiario corresponde al aspecto femenino. Aquél que da corresponde al hombre. Aquél que recibe corresponde a la mujer. 
Este principio se aplica a todos los Universos y a todos los niveles. Incluso el Santo, bendito sea, cuando recibe placer del cumplimiento de una buena acción por parte de Sus creaciones, es considerado, si así pudiera decirse, un Beneficiario, reflejando el Aspecto Femenino (Likutey Moharán I, 73:2).
Este concepto puede ser visto en términos de la interacción del hombre con Dios a través de las Diez Sefirot: la abundancia de Dios se expande desde Arriba, a lo largo del sendero de las Sefirot, a través de Iesod y hasta Maljut. Maljut, como ya hemos mencionado, es la más baja de las Sefirot y el punto a través del cual el hombre puede llegar a reconocer y servir a Dios. Aceptar el Reinado de Dios es el primer paso para acercarse a Él. De modo que inicialmente es a través de la Sefirá de Maljut que interactuamos y establecemos una relación fundamental con Dios. (Recordemos que Maljutcorresponde a lo femenino pues se basa en el rol de aceptación del yugo del Reinado de Dios). Sólo luego de haber aceptado el yugo de Su Maljut (Reinado) es posible comenzar a relacionarse con Iesod como el puente hacia los ámbitos superiores. Así como Dios siente placer al enviarnos Su abundancia, también recibe placer de Sus criaturas cuando éstas avanzan hacia niveles superiores en el reconocimiento y servicio a Dios.
La Sefirá de Iesod corresponde al brit, el órgano reproductor masculino; en laKabalá, Iesod es llamado Jai Olamim - la "Vida de los Mundos" (Zohar I, 193b). "Vida" , pues por un lado sirve al propósito y a la esencia misma de la vida y por otro, porque se dice que está "vivo" , es decir, es un instrumento para dar la vida; "Mundos", porque Iesod actúa como un catalizador, permitiendo la interacción entre los Mundos Superiores y este mundo (Maljut). Así como laSefirá de Iesod transfiere shefa desde las Sefirot superiores hacia la Sefirá deMaljut, Iesod es también el punto de retorno desde donde Maljut, habiendo derivado su fuerza vital y abundancia desde Arriba, puede devolver a Dios el placer de Sus criaturas al servirLo. "Iesod representa así uno de los más grandes placeres humanos. Es el tipo de placer que incluye los niveles más profundos de la mente humana. 
El placer puede ser bueno o malo, pues puede llevar hacia una u otra dirección" (Innerspace, p.69). Si el nivel de Iesod de la persona es de santidad, la llevará a buscar niveles más elevados de Divinidad. Pero el deseo sexual puede ser utilizado (y en general lo es) para alejar de la espiritualidad. En los próximos capítulos trataremos el significado del hecho de que la lujuria y la espiritualidad emanen de la misma fuente.
Amor y Matrimonio
Abraham es el paradigma de Jesed (actos de bondad). Su amor por sus congéneres era tan grande que constantemente buscaba una ocasión para ayudar a los demás. Es por esto que mereció ser la primera persona a la cual se le ordenó cumplir con la mitzvá de la milá. ¿Cuál es la conexión entre Jesedy milá?
Como hemos visto, la energía de Jesed sólo puede revelarse a través de Iesod. En tiempos de Abraham aún no había sido entregada la Torá; ¿de qué manera se manifestaba su devoción a Dios? A través de su gran anhelo y deseo por servir a Dios. Abraham sintió que la misión de su vida era revelar al mundo el Jesed de Dios y Su Reinado. También sentía un tremendo deseo de compartir su propio amor y bondad con los demás. Y para poder traer tanto amor al mundo, tuvo que ser circuncidado. 
La circuncisión eliminó todas las klipot que podían impedirle transferirles a los demás el Jesed y la shefa de Dios. Espiritualmente esto significa que debía eliminar todo rasgo negativo, simbolizado por el prepucio. Enseña el Rebe Najmán:
Jesed - amor - se muestra a través del deseo y el anhelo de la persona. Aquél que tiene un gran amor, tendrá un profundo anhelo por alcanzar lo que desea. Este amor se manifiesta en el brit (Likutey Moharán I, 31:6).
El amor, al igual que Jesed, significa entregarse sin reservas a los demás. Esto define el objetivo del matrimonio: cada miembro de la pareja debe comprometerse a dar de sí mismo de manera total e incondicionalmente. El lazo del matrimonio es esencialmente espiritual, una unión que trasciende los deseos físicos y las necesidades materiales de los miembros de la pareja. Aquél que se concentra en el lazo espiritual que hay entre marido y mujer llegará a percibir que existe un espíritu que rodea este amor y que sobrepasa por mucho su lazo físico. Las parejas que entran al matrimonio con esta actitud podrán sobrellevar las malas épocas que inevitablemente deberán enfrentar, pues su Pacto se centraliza alrededor de las necesidades más importantes de ambos - sus necesidades espirituales.
Cuando, por el contrario, una pareja se une sólo sobre la base de la atracción física, con el paso del tiempo el matrimonio se deteriora; su relación se desgasta y ambos comienzan a alejarse. Si su concepto de la vida tiende a ser "anticuado", podrán sentir la responsabilidad de mantenerse juntos, quizás para bien de los hijos, pero ninguno de los dos disfrutará ya de la relación. Si son "modernos", pueden entregarse a relaciones ilícitas, extramaritales. La mentira entra en sus vidas y forma parte de la rutina diaria. El temor a ser descubiertos corroe lo poco que queda de una relación agonizante.
Si Jesed (es decir, el sentimiento de amor y bondad) de la relación es degradado, entonces también el brit es degradado, pues Jesed se manifiesta en Iesod. Es decir, si Jesed se encuentra degradado en su fuente, también estará dañado al manifestarse como Iesod, y ello se reflejará en la relación física dentro del matrimonio. En la mayoría de los casos, es el amor el que ha sido dañado desde un comienzo, pues nunca fue un verdadero amor, basado en una unión espiritual. Más aún, como hemos explicado, Jesed es la primera revelación de los mojín (arriba, Capítulo 36). Como tal, un Pacto quebrado o engañoso es una señal segura de una mente degradada (ver Likutey Moharán I, 34:7).

LA ENTREGA DE LA TORÁ... EL MATRIMONIO CÓSMICO


LA ENTREGA DE LA TORÁ... EL MATRIMONIO CÓSMICO
Extraído de El misterio del matrimonio. Rabino Itzjak Ginsburgh. Editorial Obelisco
Nuestros sabios se refieren a la entrega de la Torá en el monte Sinaí como al matrimonio del pueblo de Israel con Dios [3]. De aquí que los sucesos conducentes a la entrega de la Torá pueden compararse a las etapas que conducen a la unión del esposo y la esposa ya descritos.
El exilio en Egipto es el prototipo de todos los exilios que el pueblo de Israel ha sufrido [4], así como el de todos los estados personales de alienación de Dios que cada individuo pueda experimentar. Egipto se identifica como un sitio de impureza espiritual [5], y en este contexto puede considerarse símbolo de los días de observación, que se han identificado con el estado espiritual de sumisión.
El descenso de la casa de Jacob a Egipto, la caída existencial del pueblo judío al exilio [6], corresponde a la primera señal de sangre del período menstrual, la experiencia de sumisión dentro de sumisión.
Durante el exilio egipcio, el pueblo de Israel mantuvo su identidad única. No cambió sus nombres, su lenguaje o vestimentas, y observó meticulosamente las leyes de Pureza Familiar que los patriarcas y las matriarcas enseñaron [7]. Más aún, su fe en la redención prometida nunca flaqueó [8]. El período del exilio corresponde entonces al nivel de separación dentro de sumisión [9].
El éxodo de Egipto simboliza el cese del flujo menstrual y la interrupción hacia la pureza, el nivel de dulcificación dentro de sumisión.
Incluso después del éxodo, el pueblo de Israel temía que los egipcios lo persiguieran y lo forzaran a regresar al exilio. Por lo tanto ellos contaban los días transcurridos desde su éxodo, como "pellizcándose" para asegurarse que su liberación era real.
Pese a que la amenaza física de persecución cesó cuando Dios ahogó al ejército egipcio en el mar, la posibilidad de regresar a la mentalidad de esclavitud de Egipto (e incluso de regresar voluntariamente a la tierra de Egipto) no desapareció [10]. Por esta razón, cada uno de los cuarenta y nueve días desde el éxodo hasta la entrega de la Torá es considerado un paso adicional en el distanciamiento de Egipto. Este estado mental corresponde al estado de sumisión dentro de separación.
Este cómputo, sin embargo, no estaba únicamente relacionado al pasado (la huida de Egipto) sino también al futuro (la entrega de la Torá)[11] . Día tras día aumentaba la expectativa del pueblo por su encuentro y "matrimonio" con Dios en el monte Sinaí. El Zohar [12] hace un paralelo entre este período de siete semanas de cómputo y los siete días de limpieza que preceden a la inmersión ritual en la mikve. Esto corresponde al nivel de separación dentro de separación.
La inmersión del pueblo de Israel en la mikve antes de recibir la Torá se asemeja a la inmersión de la esposa antes de unirse con su marido y corresponde al nivel de dulcificación dentro de separación.
Tres días antes de entregar la Torá, Dios ordenó a Moisés que cercara el monte Sinaí y prohibiera a la gente acercarse a la montaña, con el propósito de infundirles una sensación de modestia y moderación al consumar su relación con Dios [13]. Esto corresponde al nivel de sumisión dentro de dulcificación.
Durante estos tres días de restricción se ordenó al pueblo que se abstuviese de relaciones maritales, para que estuvieran puros de cuerpo y espíritu [14]. Esta pureza les permitió concentrarse solamente en su novio Divino [15] mientras Su voz les habló desde todas las direcciones (y dimensiones) de la realidad [16].
El día anterior a los tres días de restricción, el pueblo le dijo a Moisés: "Deseamos contemplar a nuestro Rey por nosotros mismos" [17](en lugar de recibir la Torá a través de un intermediario). En el momento de la entrega de la Torá, su pedido fue concedido. Esto corresponde al nivel de separación dentro de dulcificación.
En la entrega de la Torá, Dios nos concedió, por así decirlo, la simiente de Su esencia, así como en las relaciones maritales el marido transmite su esencia a su esposa [18]. En ese momento, el propio ser de la esposa se fusiona con el de su esposo, y comienza a integrar la simiente del ser de él dentro sí misma. Aquí, el novio Divino y la novia, Dios e Israel, alcanzan la cumbre de éxtasis en su unión sagrada; el pueblo se convierte en "el pueblo en cuyo corazón está Mi Torá" [19]. Esto corresponde al nivel de dulcificación dentro de dulcificación.
En resumen:
Ciclo de relaciones maritales
Éxodo de Egipto
Dulcificación
Días de Pureza
Dulcificación
Goce de las relaciones Maritales
Recepción de la Torá
Separación
Pensamientos adecuados durante las relaciones
Pureza corporal; centrarse en Dios
Sumisión
Conducta modesta durante las relaciones
Restricción de ascender al monte Sinaí
Separación
Días de limpieza
Dulcificación
Inmersión ritual en la mikve
Purificación en la mikve
Separación
Expectación del Reencuentro
Cuenta de los días hasta el monte Sinaí
Sumisión
Revisaciones diarias
Amenaza de persecución de los egipcios
Sumisión
Días de Observa ción
Dulcificación
Sección 1.01 Interrupción hasta la purificación
Éxodo de Egipto
Separación
Observación de las Leyes de separación
Aferrarse a la identidad judía
Sumisión
Aparición del flujo menstrual
Descenso al exilio egipcio

3-Ta´anit 26b.
4- "Todas las naciones [que subyugan a Israel] son denominadas ´Egipto´ [Mitzraim], ya que todos oprimen [Metzirut] a Israel" (Bereishit Raba 16:4).
5- Ver pág., llamada 46.
6- Aunque la severa opresión física del exilio egipcio comenzó sólo 124 años después (86 años antes del éxodo), la opresión espiritual comenzó en el momento en el que los judíos dejaron su entorno natural y sagrado, la tierra de Israel, y descendieron a Egipto, el sitio de la impureza espiritual.
7- Ver Midrash Tehilim 114:4; Vayikra Raba 32:5; Shir HaShirim Raba 4:24, etc. Pesikta Zotarta, Exodo 6:6.
8- La fuerza de la fe en la redención depende de la observación de las leyes de Pureza Familiar. La raíz psicológica de la anticipación de reunión, anticipación consciente en constante aumento, separación dentro de separación, está en este nivel de separación dentro de sumisión. En el nivel de separación dentro de separación, uno anticipa la alegría de la misma unión marital, que es paralela a la entrega de la Torá en el monte Sinaí. En el nivel de separación dentro de sumisión, uno posee fe (consciente o inconsciente) en la inminente redención de Egipto, el cese de los días de "mirar" y el comienzo de los días de limpieza.
9- Maguen Avot, loc.cit.
10- Esto puede verse en el hecho que durante su travesía del desierto los judíos perdieron el ánimo, lamentándose de haber abandonado Egipto e incluso sugirieron regresar (Exodo 13:17, 14:10-12, 17:3; Números 11:5, 11:20, 14:3-4, 20:5,21:5).11- Este cómputo se transformó después en la mitzva del cómputo del Omer (Rabeinu Nissim, Commentary on Sefer HaHalajot, fin de Pesajim).
12- 3:97b. El día de la entrega de la Torá es la festividad de Shavuot, cuyo nombre significa "semanas", indicando que la esencia revelada en ese día es consecuencia directa del servicio espiritual que conduce al mismo, la anticipación de contar los días y las semanas.
13- Moisés era aquí el emisario del pueblo, a través de él hablaron con Dios y recibieron Su Torá "cara a cara". Como lo explicaremos en el cap. 15, los lugares más íntimos de las almas de la pareja se aproximan y se unen en virtud de su conducta modesta durante las relaciones maritales. De la misma manera, Moisés, el lugar más íntimo del alma colectiva del pueblo judío, ascendió a encontrarse con Dios en la montaña, mientras que el Mismo Dios descendía para darle a Moisés el lugar más íntimo de Su propio Ser, por así decirlo, la Torá (ver llamada 17 a continuación).
14- Relaciones maritales imparten cierto grado de impureza ritual a la pareja (Levítico 15:16-18), que les impide entrar al Templo o comer ciertas categorías de alimento hasta el atardecer, después de sumergirse en la mikve. 
15- Esto en particular se refiere a la concentración de todas sus energías maritales, su da´at.
16- Éxodo 20:14; Rashi ad loc.
17- Mejilta, Yitro 19:9.
18- La primera palabra dicha por Dios al pueblo de Israel en Sinaí, la primera palabra de los Diez Mandamientos: "Yo", es un acrónimo de "He escrito y transmitido (a vosotros) a Mi Mismo" (Pesikta Zotarta, Yitro 20; Midrash Tanjuma, ed. Buber, Yitro 16, etc.) ver también Likutei Torá 4:93d.
19- Isaías 51:7.